Cuando una mujer se queda embarazada

Cuando una mujer se queda embarazada, incluso antes, cuando decide ser madre, su cerebro empieza a cambiar.

Es algo que todos hemos sentido, las mujeres que hemos pasado por ese punto y l@s que han acompañado de cerca a estas mujeres. Pero que se habla poco y cuando se habla, muchas veces, se habla desde la burla, el desprecio, la pesadez… Bueno, según cómo haya sido la vivencia de esa mujer, ese tránsito y quién la acompañaba.

¿Me he vuelto loca?

Se dice muchas veces de nosotras que nos volvemos locas o que hay que aguantarnos, esperando estoicamente a que volvamos al estado anterior a este proceso.

No sé si te suena, y no sé si has intentado volver a recuperar esa mujer que eras. Pero hoy te vengo a decir que no lo intentes más. Al igual que a un niño no se le puede decir que, cuando pasa su adolescencia, vuelva a ser lo que era antes, ya no es un niño, ya es un joven adulto. Del mismo modo, no se le puede pedir a una madre que vuelva a ser lo de antes, una “no madre”.

Y es que el cambio cerebral no es una forma de hablar. Nuestro cerebro comienza a deshacerse de cosas que ya no le sirven en esta nueva etapa para encargarse de lo prioritario: Maternar.

Sentimos cambios en gustos y prioridades. Según cómo sea nuestra vida los cambios son más notables y sentimos que ya no somos las mismas, que detestamos lo que antes nos encantaba y que los pilares en los que se sostenía nuestra realidad se tambalean.

Es un proceso adaptativo

Cuando no nos lo explican puede dar miedo, pero es un proceso completamente natural y adaptativo. Nos adaptamos a lo que viene: un bebé.

Este bebé va a requerir de nuestros cuidados 24/7, nos va a necesitar presentes, amorosas, atentas a sus señales. La maternidad nos va a poner en una situación límite en la que, de forma altruista, nos vamos a entregar por completo. Y para eso necesitamos otra forma de pensar y de actuar. Por eso nuestro cerebro cambia.

Los que tenemos cerca, si no conocen esto, pueden pasarlo mal. No van a entender lo que pasa y podrán llegar a pensar que simplemente es un periodo y que ya pasará. También habrá que acompañarles a ell@s, para que entiendan y sepan adaptarse a este cambio, desde el amor y la entrega, cada uno en su medida.

Pero lo cierto es que, aunque hay un periodo intenso de la maternidad que sí pasa, otras cosas vienen para quedarse. En mí, hasta mi profesión cambió.

¿Y tú? Cuéntame cómo cambió tu vida con la maternidad y cómo afectó en tu casa.

Si te sientes así  y no sabes cómo gestionarlo, escríbeme, estoy para acompañarte en este sendero que, a veces, puede dar respeto.

Si crees que esto te está superando, busca ayuda. 

Foto de Freepik.

 

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *